Quito se encamina a un verde futuro

especial
Fuente: Secretaría de Comunicación | 2012-08-02 | 03:36:38 PM
Terrazas verdes
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El Chaquiñán
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Campañas de reforestación
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Áreas verdes protegidas
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Mantenimiento de áreas verdes
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Áreas verdes en los parques
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Parterres
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Especiales Rendición de Cuentas

Desde el 2010, hasta la fecha, en el Distrito Metropolitano de Quito se han plantado 571.000 árboles y para finales del 2012, se prevé la plantación de 257.000 más. Ese esfuerzo, sumado a la incorporación de 73.629 hectáreas de nuevas áreas protegidas y bosques, marcan una fuerte apuesta que hace la administración municipal actual por la preservación del ambiente y los ecosistemas.

El proceso de reforestación se realiza con especies nativas y la selección de las mismas obedece a objetivos como protección de fuentes de agua, recuperación de la cobertura vegetal en quebradas, formación de bosquetes con fines de conservación para beneficiar la biodiversidad y fortalecimiento de la red verde urbana.

Algunas especies para reforestar en áreas abiertas son aguacatillo, acacia, motilón, aliso, arrayan, cedro, chichín, cholan, guabas, guanto, guarango, molle, pumamaqui, quishuar, tilo tocte, yagual y yalomán.

En tanto que otras especies empleadas para la Red Verde Urbana, con fines paisajísticos son acacia de albata, acacia melanoxilum, álamo blando, álamo verde, arupo, calístemo morado, sauce, capulí, arupo colombiano, cucarda, farol chino, laurel, calístemo rojo, calístemo blanco, chinchín, gravillea, jacarandá, níspero y trueno árbol.

Sitios de plantación:

La Red Verde Urbana

Procura enlazar grandes elementos de biomasa de vegetación natural como bosques, arbustos y páramos a través de los diferentes espacios del entorno paisajístico urbano. Esos espacios pueden ser naturales (quebradas vivas y ríos), recreativos (parques metropolitanos, lineales y barriales), infraestructura vial (avenidas principales y secundarias), edificaciones (techos verdes y huertos urbanos), con el objeto de lograr incrementar el porcentaje de área verde urbana, que de acuerdo al índice mínimo verde establecido por la Organización Mundial de la Salud, es de 9 metros cuadrados de área verde por habitante.

La Red Verde Urbana es un tejido vegetal que mejora la calidad de vida de los ciudadanos y contribuye a la conservación de la biodiversidad permitiendo.

Ello permite conectar y rehabilitar remanentes de cobertura vegetal natural fragmentados por el crecimiento urbano; conectar grandes extensiones de bosques de espacio público con áreas arborizadas a lo largo del trazado vial primario y secundario; incorporar corredores naturales como refugio de aves e insectos en entornos urbanos; y estabilizar laderas y taludes a través de barreras vivas que contribuyen al control de los sistemas hidroclimáticos, disminuyendo su vulnerabilidad frente a riesgos naturales.

Igualmente, la red verde purifica el aire a través de la fotosíntesis, aporta con humedad a la atmosfera mejorando el clima urbano, minimiza el efecto de isla de calor en las ciudades, reduce el ruido provocado por tráfico vehicular, beneficia en la salud pública como elementos pasivos de recreación, y genera un proceso de participación y empoderamiento de la ciudadanía frente al cuidado y conservación de los entornos urbanos naturales.

Trazado de la Red Verde Urbana

A partir del diseño generado por la Secretaría de Territorio, Hábitat y Vivienda, en el que identifica dos tipos de corredores, el ecológico y el recreacional, la Secretaría de Ambiente junto con la gerencia de Espacio Público diseñaron los cinco ejes que configuran el trazado inicial de la Red Verde Urbana.

Corredores ecológicos y recreacional

Para iniciar los procesos de implementación de rutas se contemplaron criterios como identificación de las grandes biomasas áreas verdes o espacios públicos a ser conectados. identificación de centros educativos, empresas, nodos comerciales, con alta densidad poblacional, evaluación de la infraestructura vial existente para la incorporación de arbolado urbano, conexión con bulevar y áreas recuperadas, identificación de posibles áreas de plantación sobre los 500 árboles y evaluación del estado de las plantas y tipos de especies existentes.

Los ejes inicialmente identificados son:
  • Eje Sur: Parque María Clara, las Cuadras, Solanda, Machángara
  • Eje Centro: Itchimbía, Alameda, El Ejido, Avenida Patria y Av. Universitaria.
  • Eje Norte: Parque La Pulida, Parque Inglés, Avenida del Maestro, Quebrada San Antonio
Resultados de Red Verde Urbana a la fecha:

El Municipio de Quito, en este marco ha plantado un total de 23.372 árboles cubriendo una distancia de 211,56 kilómetros en el período octubre de 2011 a abril de 2012.

Las Terrazas Verdes

Desde al año 2011, se han intervenido siete edificaciones municipales con terrazas verdes (Palacio Municipal, Hogar Javier, EPMAPS, EMASEO, YAKU) llegando a cubrir una superficie de 1.500 metros cuadrados en total. Las intervenciones han sido contempladas en esta iniciativa, así como en el marco del programa de buenas prácticas ambientales en edificios.

Se ha implementado la terraza ajardinada sobre el Parqueadero de La Ronda, que es la primera con enfoque de espacio público con una superficie de 800 metros cuadrados.

Las próximas implementaciones en el segundo semestre serán en los edificios de la Secretaría de Ambiente y la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas.

Áreas protegidas

Mashpi – Guaycuyacu – Sahualgal: Declarada como tal el 23 de junio de 2011 mediante Ordenanza Metropolitana No. 88, conserva 17.156 ha de bosque húmedo en la estribación occidental de los Andes, parroquia de Pacto. Sirve como un corredor ecológico que conecta al Bosque Protector Mashpi con reservas privadas y paisajes complementarios al noroccidente del país. Contiene 50 especies de mamíferos, seis de las cuales se encuentran en la Lista Roja de la UICN y 139 especies de aves, de las cuales 11 están amenazadas y 24 son endémicas.

También se han registrado 35 especies de anfibios y reptiles y 15 especies de peces. Existen ocho comunidades al interior incluyendo a Mashpi, Guayabillas, Santa Rosa, Sahuangal, El Castillo, Anope, La Unión y La Esperanza.

Pachijal: Declarada como área protegida el 21 de junio de 2011 por el Concejo Metropolitano de Quito. Contiene 15 882 ha dentro de las cuales existen remanentes importantes de bosque montano y piemontano en las parroquias de Pacto, Gualea y Nanegalito. Se han registrado 42 especies de mamíferos, 115 especies de aves, 17 de anfibios, 13 de reptiles y nueve especies de peces.

La Subcuenca del río Pachijal, además de ser un área de importancia para la conservación en términos de biodiversidad y es una reserva hídrica de buena calidad. Forma parte de la red de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (IBAs), red que protege sitios claves para las aves globalmente amenazadas, de rango restringido y congregatorias, y la biodiversidad a través de los esfuerzos conjuntos de organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y el público en general. Existen siete comunidades al interior: San Sebastián, Miraflores, Las Tolas, San José, El Triunfo, San Francisco de Pachijal y Pachijal.

4 nuevas áreas protegidas habrá en el 2012

Nuevo Aeropuerto Internacional de Quito (NAIQ): De las 622,21 ha que tiene el nuevo aeropuerto, el 92,78% lo constituyen bosques y arbustales secos, dentro de la parroquia de Tababela. En total se han identificado alrededor de 145 especies de plantas vasculares, con siete especies endémicas a los valles interandinos de Ecuador. En cuanto a la fauna, se han reportado más de 72 especies de aves, 16 especies de mamíferos, siete especies de reptiles y anfibios, y una especie de pez, la preñadilla, especie indicadora de hábitats acuáticos en buenas condiciones.

Los ecosistemas y las especies de flora y fauna presentes en el área del NAIQ forman parte de uno de los pocos remanentes boscosos representativos de las quebradas presentes en el Callejón Interandino. El área de influencia vincula siete parroquias rurales.

Yunguilla: Ubicada al noroccidente del DMQ, en la parroquia de Calacalí, tiene una extensión de 2.998 ha de bosques húmedos (56%), junto a bosques secundarios (21%) y áreas de cultivos y pastizales (23%). Pese a que no existen estudios especializados, al momento se han registrado 200 especies de plantas vasculares, junto con 319 especies de aves, 69 especies de mamíferos incluyendo siete especies de mamíferos grandes como el oso de anteojos y el puma, y 29 especies de anfibios y reptiles.

Entre las comunidades existentes se encuentran Yunguilla, Nieblí y Cruz Loma, quienes muestran una fuerte organización y liderazgo comunitario, desarrollando actividades sustentables como el cultivo de orquídeas, producción de hortalizas orgánicas, mermeladas, lácteos y papel reciclado, además de ecoturismo comunitario.

Cerro Puntas: El corredor de páramos tiene un área de 28.542 ha y es una importante fuente de agua para las comunidades de El Quinche, Checa, Yaruquí y Pifo. El 80% del área está cubierta por páramo, matorrales, bosques andinos y otro tipo de vegetación natural. Donde no está conservado, el uso de los suelos se caracteriza por la ganadería y cultivos de ciclo corto (19,83%). En cuanto a fauna cuenta entre sus especies más llamativas al oso de anteojos, venados de cola blanca, lobos de páramo, ranas marsupiales y preñadillas, el único pez de las zonas montañosas ecuatoriales.

Nono-Pichán-Alambi: Se localiza al noroccidente de Pichincha, en la parroquia de San Miguel de Nono y tiene una extensión de 8.429 ha. El 67% del área está conformada por vegetación natural incluyendo bosques montanos y altimontanos, 16% por áreas seminaturales y 17% cultivos. A pesar de que no existen estudios en el área, en zonas aledañas se han reportado más de 140 especies de aves, 24 especies de mamíferos, 19 de anfibios y ocho de reptiles. Dentro del área protegida existe la ecoruta “Paseo del Quinde” de interés para el aviturismo.
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