Los “guambras” de la Q12 a un paso de la gran final
Fuente: Dirección de Deportes y Recreación | 2012-07-27 | 05:34:14 PMMás de 470 partidos se han disputado en las canchas de las ligas barriales del Distrito Metropolitano de Quito en el torneo Copa Q12. Zapatos deportivos, o más conocidos en mundo del fútbol como “pupos”, manchados de tierra; niños jugando a la pelota y un sol quiteño que no superaba los 22 grados centígrados era el ambiente de los octavos de final disputados en 8 canchas de los barrios de la Capital.
Un “bien mijo, que hoy vinimos a ganar”, era el grito de las madres que emocionadas veían como sus infantes, amantes al fútbol, han llegado hasta esta fase del campeonato convocado por segunda ocasión por el Municipio de Quito.“Con estos partidos los niños se mantienen ocupados y no miran solo televisión”, dice Carmen Pizuña, madre de familia quien a pesar de que su hijo, Stalin, perdía en la cancha, le animaba a que siga jugando, junto a su pequeña de dos años.
En este año 4 383 niños y niñas formaron parte de la Copa Q12 que deja en los pequeños un sabor a “hicimos lo que más nos gusta y disfrutamos de las vacaciones”, como cuenta Jorge Velastegui de 11 años. “El anterior partido metí cuatro goles y me sentí bien porque todos me felicitaron”, contaba en cambio Ángelo Montenegro mientras arreglaba su uniforme para irse a su casa.
“Ahora solo nos queda ir a la casa y seguir entrenando”, narraba Andy Sillo, de 11 años quien junto a su padre miraba cómo su equipo, a pesar de perder, no dejaron de jugar en la cancha de la liga El Salvador hasta que el árbitro dijo “no va más”.
Al otro extremo de la misma cancha, al ritmo de un tambor y los aplausos de las madres, se festejaban los goles de los niños de la liga Modelo quienes aseguraban llegarán a la final y jugarán en el Estadio Olímpico Atahualpa, un gran sueño de todos los niños que practican el fútbol.
En la cancha de Las Casas, los niños del Corazón de Jesús luchaban para ganar a los niños de Obrero Independiente. La algarabía de los padres se sentía y algunos con camisa, pantalón de casimir y zapatos de cuero manchados de tierra, daban indicaciones para que jueguen el partido que les permitirá pasar a la semifinal. Esa fase se jugará en las canchas de la Liga Barrio Nuevo, en el sur de Quito este sábado en la mañana.
Al final, las lágrimas y los abrazos de los padres, ya sean de consuelo o emoción, no faltaron para los pequeños deportistas que dejaron en las canchas de tierra decenas de goles. Al final, “deme un helado y una choco banana”, pedían los niños mientras se alejaban del campo de juego con el uniforme sucio y una experiencia que para Henry Maldonado y Anthony Simbaña fue “la mejor porque aprendimos a jugar y compartir con los amigos”.

